La Pitaya.


LA PITAYA

 

La pitaya, también conocida por el nombre de fruta del dragón es una fruta originaria de Centro América. Tiene forma ovalada, con espinas por fuera y se pueden encontrar tres variedades: amarilla por fuera y pulpa blanca con semillas por dentro, roja por fuera y pulpa blanca o pulpa roja con semillas por dentro. Es muy aromática y su sabor es muy dulce y agradable.

 

La pitaya es un tesoro desde el punto de vista nutricional, contiene antioxidantes, mucílagos, ácido ascórbico, fenoles. Es rica en Vitamina C, también contiene vitaminas del grupo B, minerales como calcio, fósforo, hierro, y tiene alto contenido en agua y posee proteína vegetal y fibra soluble. Las semillas, que son comestibles, contienen ácidos grasos beneficiosos. Y una de sus propiedades más destacadas es su acción antiinflamatoria y antioxidante, por todo ello la OMS recomienda su consumo.

 

Se puede tomar en crudo, simplemente cortando la fruta en cuartos o en rebanadas, y quitando la piel. Todavía más fácil, para los más impacientes también se puede abrir y sacar la carne directamente con una cuchara. Será el desayuno perfecto o un buen aperitivo para saciar el hambre a cualquier hora del día.

 

Pero también se puede cocinar con ella. La Fruta del Dragón suele usarse a menudo como una guarnición llamativa, como ingrediente tanto de la cocina dulce como de una ensalada o – ¿por qué no? – de un smoothie o batido. También hay quienes preparan con ella mermelada o helado, en definitiva, cualquier postre.

 

El truco para exprimir al máximo su sabor es acompañarla con un zumo de limón y combinarla con otras frutas tropicales como la sandía, el lichi (otra fruta de tendencia), el mango o la papaya. Es perfecta para preparar una buena ensalada de frutas.

 

Y, además, echando un poco imaginación, podemos usar su piel como contenedor. Será el mejor tazón para sorprender presentado una ensalada de fruta. ¿O no es a caso su forma mucho más vistosa que cualquier plato de vajilla que podamos tener por casa?

 

A pesar de su peculiar aspecto, la pitaya se come como cualquier otra fruta. Se corta por la mitad y se saca la pulpa con la cuchara, y las semillas también se comen. Se puede incorporar en la preparación de batidos, helados y pasteles, y también se utiliza para elaborar mermelada y compotas.