El Freson

La Cocina con Freson
La Tienda de Frutas

Las ventajas de la provincia de Huelva en el cultivo del fresón, reconocidas por especialistas mundiales, explican en gran parte el extraordinario auge del sector fresero de esta provincia.
En concreto, se dan en la zona sur de Huelva unas condiciones de suelo, clima, así como la disponibilidad de agua de buena calidad, que han provocado una gran expansión de dicho cultivo. Este proceso ha ido acompañado asimismo de un nivel de tecnicidad elevado, estructuras de distribución y dinamismo comercial, que han llevado a convertir a la fresa en el cultivo rey de la provincia.
Actualmente, en Huelva se producen unas 150.000 tm de fresón al año, lo que representa más del 65% de la producción nacional de esta fruta, con una contrastada calidad y sobre todo, en unas fechas en las que no tiene competencia tanto en el mercado interior, como en el resto de Europa.

Este desarrollo ha ocasionado el despegue de una región muy deprimida económicamente, generando 3,5 millones de jornales al año, y manteniendo a una gran cantidad de pequeños agricultores.
Se trata de una tecnología punta, muy absorbente en mano de obra, hecho que viene siendo extraño en la agricultura actual.
Casi la mitad del fresón producido en Huelva se dirige a la exportación, Francia, que absorbe un 33% del volumen exportado por España, y Alemania, con un 32%, son los mejores clientes, al tiempo que otros países como Reino Unido, Bélgica, Holanda, Suiza, Austria e Italia demandan también fresón onubense temprano y de alta calidad.

2. DESCRIPCIÓN DE LA ZONA FRESERA DE HUELVA

El desarrollo tan extraordinario del cultivo del fresón en la provincia de Huelva, así como de una fruticultura y horticultura intensiva cada vez más importantes en la región, es consecuencia directa de unas condiciones naturales idóneas, amén de otros factores, que se dan en la zona.

2.1.Localización geográfica.

Situada al Sur Oeste de la península Ibérica, Huelva está limitada al norte por la provincia de Badajoz, al este por la de Sevilla, al oeste por Portugal y al sur por el océano Atlántico.
La zona costera se extiende entre las desembocaduras de LOS RÍOS Guadalquivir y Guadiana, con más de 100 km de longitud, 108.000 has y 5.000 explotaciones agrarias en total, constituye el núcleo de producción del fresón y de la horticultura intensiva onubense.

2.2.Clima

La provincia goza de un clima mediterráneo subtropical, clasificado como templado cálido, más Continental hacia el norte y con influencias marítimas en el Litoral.
La temperatura media anual es de 18 ºC, variando las medias mensuales entre los 25 ºC para el mes más cálido y 11 ºC para el más frío. Las temperaturas mínimas excepcionalmente bajan de 0 ºC, lo que confiere una ausencia casi total de heladas.
Huelva cuenta con más de 3.000 horas de luz anuales, lo que la convierte en la provincia española peninsular con mayor índice de insolación anual, junto a Almería.
En cuanto a la pluviometría, aunque muy variable de un año a otro, puede estimarse entre 500 y 700 mm anuales. Estos valores pueden diferir no obstante de una zona a otra de la provincia, llegándose a alcanzar los 800-1.200 mm en la comarca Sierra, situada al norte.

2.3.Áreas productoras.

Podemos distinguir 3 zonas productoras en la provincia de Huelva. La primera, conocida como Comarca Litoral comprende los municipios de Moguer, Palos de la Frontera, Lucena del Puerto y Almonte, representa la zona pionera del cultivo en la provincia.
El segundo núcleo, al Oeste del primero, se compone de los municipios de Lepe, Cartaya, Isla Cristina y Villablanca, ha registrado una progresión muy importante en los últimos años, es normalmente conocido como comarca Costa.
Un tercer foco de expansión de cultivo lo constituye la comarca Campiña, compuesta por Rociana, Bollullos Par del Condado, Palma del Condado, Villalva, Bonares y Niebla.

3. AGRONOMÍA DEL FRESÓN

3.1.Taxonomía.

Las fresas y los fresones pertenecen a la familia Rosaceae y al género Fragaria.

3.2.Descripción botánica.

La planta de fresón es de tipo herbáceo y perenne. El sistema radicular es fasciculado, se compone de raíces y raicillas. Las primeras presentan cambium vascular y suberoso, mientras que las segundas carecen de éste, son de color más claro y tienen un periodo de vida corto, de algunos días o semanas, en tanto que las raíces son perennes. Las raicillas sufren un proceso de renovación fisiológico, aunque influenciado por factores ambientales, patógenos de suelo, etc., que rompen el equilibrio. La profundidad del sistema radicular es muy variable, dependiendo entre otros factores, del tipo de suelo y la presencia de patógenos en el mismo. En condiciones óptimas pueden alcanzar los 2-3 m, aunque lo normal es que no sobrepasen los 40 cm, encontrándose la mayor parte (90%) en los primeros 25 cm.
El tallo está constituido por un eje corto de forma cónica llamado “corona”, en el que se observan numerosas escamas foliares.
Las hojas aparecen en roseta y se insertan en la corona. Son largamente pecioladas y provistas de dos estípulas rojizas. Su limbo está dividido en tres foliolos pediculados, de bordes aserrados, tienen un gran número de estomas (300-400/mm2), por lo que pueden perder gran cantidad de agua por transpiración.
Las inflorescencias se pueden desarrollar a partir de una yema terminal de la corona, o de yemas axilares de las hojas. La ramificación de la inflorescencia puede ser basal o distal. En el primer caso aparecen varias flores de porte similar, mientras que en el segundo hay una flor terminal o primaria y otras secundarias de menor tamaño. La flor tiene 5-6 pétalos, de 20 a 35 estambres y varios cientos de pistilos sobre un receptáculo carnoso. Cada óvulo fecundado da lugar a un fruto de tipo aquenio. El desarrollo de los aquenios, distribuidos por la superficie del receptáculo carnoso, estimula el crecimiento y la coloración de éste, dando lugar al “fruto” del fresón.

3.3.Cultivares de fresón.

Desde un punto de vista agronómico; los cultivares de fresón se pueden clasificar en tres grupos: reflorecientes o de día largo, no reflorecientes o de día corto, y remontantes o de día neutro. La floración en los dos primeros casos se induce por un determinado fotoperiodo, mientras que este factor no interviene en el tercero. En cualquier caso, no sólo influye el fotoperiodo, sino las temperaturas u horas de frío que soporta la planta.