Coprinus Comatus (Barbuda)


Sombrero: De forma cilíndico ovoide a campanulado. De 3 a 8 cm. de diámetro y de 5 a 20 de alto. Cutícula fibrosa de color blanco, lisa en un principio que se rompe en grandes escamas de aspecto de pelo repartidas por toda la superficie. En el ápice del sombrero estas escamas no son blancas, sino marrones a forma de dedal. Margen liso y delicuescuente. Se oscurece y deshace todo el sombrero a medida que crece, convirtiendose finálmente en tinta.

Láminas: Numerosas, anchas, muy apretadas, blancas al nacer que se vuelven rosas y luego negras por la maduración de las esporas y se disuelven en tinta negra. Tiene láminillas intercaladas, lamélulas.

Pie: Cilíndrico de 12-20 de altura por 1-1,5 cm. de radio. Es hueco, liso, frágil, quebradizo, con restos de velo como anillo blanquecino, farinoso y fugaz, que amenudo acaba en la base. Su grosor se atenua en el ápice y en la base está hinchado.

Carne: Delgada, frágil, con olor suave pero agradable. Blanca en su juventud que cambia a negro cuando crece. Sabor ligéramente fungico -mohoso-.

Esporada: Negra.

Hábitat y época de aparición: Es una especie nitrófila que aparece en cualquier terreno bien abonado, jardines, bordes de caminos, escombreras. Aparece en otoño y en primaveras.

Comestibilidad: Los ejemplares jóvenes son excelentes, delicados y tiernos. Se deben consumir solo las setas con las láminas blancas y al contrario de lo que se ha indicado en otras guías, el pie de estos ejemplares es aprovechable.

A tener en cuenta: De difícil confusión, si acaso con el Coprinus atramentarius, de cutícula gris, lisa y acanalada, tóxica con alcohol.