El mijo es uno de los cereales que destacan por su aporte en nutrientes a la vez que contienen propiedades remineralizantes. 

Es una excelente alternativa a la pasta o al arroz. Su sabor neutro y suave está lleno de matices que recuerdan un poco a la mantequilla, por lo que es apropiado para cocinar en una gran variedad de platos.

Debido a que es uno de los cereales más energéticos, es buena idea incluirlo en el muesli del desayuno, especialmente en invierno, para obtener toda la energía necesaria para afrontar los días más fríos del año. En primavera y en otoño el mijo es ideal como acompañante de las ensaladas. 

Además, resulta indispensable en la dieta de las personas celíacas, ya que no contiene pro láminas tóxicas y reemplaza gran cantidad de los nutrientes de los alimentos con gluten.

En las tiendas de dietética puede adquirirse cualquiera de sus muchas variedades comestibles. Para utilizarlo en la cocina hay que fijarse en tres tipos de mijo: el blanco, el negro y el dorado, que ofrece el mejor sabor.
ESPECIES PRINCIPALES DE MIJO

  • El mijo perla (Pennisetum glaucum)
  • El mijo menor (Setaria italica)
  • El mijo común (Panicum miliaceum)
  • El mijo dedo (Eleusine coracana)
  • El mijo perenne (Panicum virgatum)
  • El mijo japonés (Echinochloa frumentacea)
  • El mijo koda (Paspalum scrobiculatum)
  • El mijo fonio (Digitaria exilis)