El sorgo (Sorghum) es un cereal procedente de un género botánico, gramíneas, originario de Europa, América, y Asia Central. La resistencia a la sequia y el calor lo hace un importante cultivo en las regiones áridas del planeta, es decir, en condiciones de sequedad y calor extremas, la planta entra en una fase de descanso y cuando la situación mejora recupera la actividad.

Su consumo es humano, animal, en la producción de forrajes y la elaboración de ciertas bebidas alcohólicas. En los países desarrollados, se emplea sobretodo como alimento para el ganado. 

El valor energético del grano de sorgo es un poco inferior al del maíz, comparándolo con el de sorgo es generalmente un poco más rico en proteínas, pero más pobre en materia grasa; como las de maíz, son de un valor biológico bastante débil; son particularmente deficitarias en lisina. 

Su grano puede tener distintas tonalidades que pueden ir desde el blanco hasta el rojo oscuro, pasado por tonos como el morado o el amarillo.

Aunque su sabor puede sernos un tanto extraño y su digestión pesada, nuestro organismo se acostumbra con el tiempo y disfrutaremos de sus muchos beneficios.

Entre las variedades de sorgo se distinguen sorgos tardíos, medios, precoces y muy precoces. Las especies cultivadas se agrupan en especies de grano, de paja, de jarabe y de pastura.