La cebada es un alimento que se usa desde las épocas antiguas para satisfacer las necesidades nutricionales humanas.

Contiene un bajo nivel de grasas y sodio, y en cambio, posee gran cantidad de fibra soluble y proteínas, calcio, fósforo y potasio.

Dado a su alto valor nutritivo es muy usada en las dietas de personas convalecientes. También es muy beneficiosa para el corazón y el sistema nervioso.

Es conveniente para los niños en etapa de crecimiento y las mujeres embarazadas. Además su alto contenido en fibra puede ayudar a prevenir el cáncer de colon.

Podemos encontrar distintos tipos de cebada según la forma de quitar su cáscara. Así pues existe la cebada mondada, la escocesa y la perlada.

En la cocina puede usarse de muchas maneras, en guisos, reemplazando el arroz, en sopas (a las cuales les da más espesor) en croquetas o ensaladas.